lunes, 2 de febrero de 2009

La memoria



Es increíble lo rápido que se borra el disco duro humano. Miro de reojo lo que había aprendido en mi blog anterior, y no me reconozco. Supongo que, como me suele recordar un buen amigo, para cada cosa hay una edad y la mía TIC ya entró en la jubilación.


Pero no me preocupa, pues ya que es una ventana a los amigos, ya se encargarán ellos de echarme una manita para que esto vaya cogiendo forma.


Podría culpar de mi torpeza a cierta visita que llegó a mi vida sin avisar y no se quería marchar. Esa sí que está siempre en mi cabeza, y tardaré en olvidarla. Pero siendo justos, creo que la he maltratado tanto como ella a mí, y cuando acabemos la pelea (que ya tengo ganadísima) pienso pasarlo tan tan bien que no voy a permitirme desperdiciar un solo segundo de mi única e irrepetible vida.


Como veis, hasta de las visitas incómodas se aprenden cosas.


1 comentario:

  1. Anónimo16:22

    Es cierto que de todo se aprende, incluso de aquello que más odiamos, de lo que nos machaca sin piedad, de los enemigos más amargos, de la historia que se repite... Y si aprendemos que hay que vivir día a día, apartando cuanto antes de nuestro lado lo que atormenta el cuerpo y la mente, habremos logrado descifrar el elixir de la vida. Y tú de eso sabes mucho. ¡Lo que podrías contar! Incluso impartir un máster.
    Es cierto que a las visitas incómodas no deberíamos abrirle nuestras puertas, pero a veces, nos abordan con sigilo y cuando nos enteramos de su presencia no tenemos más remedio que echarlas a patadas.
    Creo que estás más que capacitada para solucionar todos estos imprevistos. La fuerza te acompaña para enfrentarte con el la do oscuro.
    Duro y a por él.
    Te quiero.
    Jaime.

    ResponderEliminar

Amables e interesantes opiniones: